El Cielo ya no es el Límite: La Revolución Silenciosa de la DAN-100 en Chile
Por U-Space.cl Santiago, 13 de enero de 2026
Apenas tres meses después de que el Club Hípico de Santiago se transformara en el epicentro tecnológico de la región durante EXPODRON 2025, el ecosistema de la aviación no tripulada en Chile ha cruzado el umbral de su transformación más ambiciosa. Lo que en octubre fue una exhibición de enjambres luminosos y sistemas de transporte de carga, se ha cristalizado ahora en un documento que promete jubilar a la antigua normativa DAN-151 y sentar las bases de una nueva era: la Propuesta Nacional DAN-100.
Entregada formalmente a la DGAC en diciembre pasado por la Asociación de Operadores de Transporte y Trabajos Aéreos no Tripulados (ASOTAN), esta propuesta no es un simple ajuste de reglas; es un manifiesto técnico de más de 200 páginas que busca integrar a Chile en los estándares internacionales de la aviación del futuro.

De «Drones de Juguete» a Operaciones Aeronáuticas Certificadas
La propuesta DAN-100 reconoce un punto de inflexión histórico. Bajo el liderazgo de Iván Araos Mancilla, presidente de ASOTAN, el gremio ha planteado una estructura que abandona la simplicidad del peso de la aeronave para abrazar la complejidad del riesgo operacional.
La nueva arquitectura se divide en cinco categorías que definen quién, cómo y por qué se vuela en el espacio aéreo chileno:
- Categoría Abierta: Para el vuelo recreativo y educativo de bajo impacto.
- Categoría Profesional: El primer peldaño para servicios comerciales bajo control visual directo (VLOS).
- Categoría Específica Industrial: La respuesta a las necesidades de la minería, energía y fotogrametría, permitiendo vuelos extendidos (EVLOS) y más allá del alcance visual (BVLOS) hasta los 15 kilómetros.
- Categoría Aeronáutica Avanzada: Diseñada para misiones críticas, vigilancia municipal avanzada y patrullaje de largo alcance (hasta 100 km).
- Categoría Certificada: El estándar máximo, donde aeronaves de gran porte (superiores a 150 kg) y futuros eVTOL operarán con niveles de seguridad equivalentes a la aviación tripulada.
El Surgimiento del «AOC-U»: Las Nuevas Aerolíneas de Hierro y Silicio
Uno de los pilares más disruptivos de la propuesta es la exigencia del Certificado de Operador UAS (AOC-U). Para ASOTAN, operar un dron profesionalmente ya no puede ser una tarea solitaria. Las empresas deberán transformarse en organizaciones aeronáuticas con Manuales de Operaciones (MO-UAS), Sistemas de Gestión de Seguridad (SMS-UAS) y responsables de aeronavegabilidad continuada.
«La aviación del futuro ya no es un concepto remoto; es una realidad que exige colaboración, profesionalismo y visión de largo plazo», declara Araos en el mensaje institucional de la propuesta.
SORA Chile y UTM: El Cerebro Detrás del Tránsito Aéreo
Para habilitar operaciones complejas como el Drone Delivery o las inspecciones en áreas pobladas —tecnologías que asombraron a los asistentes en EXPODRON—, la DAN-100 introduce el modelo SORA Chile (Specific Operations Risk Assessment). Esta metodología nacional permitirá determinar si un vuelo es seguro basándose en el riesgo real sobre las personas en tierra y otras aeronaves en el aire, exigiendo mitigaciones técnicas como sistemas de terminación segura y redundancias en los enlaces de mando y control (C2).
Además, el Anexo U de la propuesta abre la puerta a programas piloto de UTM (Unmanned Traffic Management), el sistema digital que gestionará el tráfico de miles de drones de forma automatizada, integrándose progresivamente con el control de tránsito aéreo tradicional.
2026: El Año de la Transición
El documento plantea un régimen transitorio de 12 meses para que los operadores actuales adecuen sus manuales, aeronaves y licencias al nuevo estándar. Este año 2026 será decisivo: las antiguas credenciales deberán migrar hacia una nueva estructura nacional de licencias (ENLI-UAS) dividida en niveles Básico, Avanzado y Profesional, cada uno con habilitaciones específicas por tipo de aeronave y complejidad de la misión.
Chile se encuentra ante la oportunidad de consolidarse como un referente regional. La propuesta DAN-100 no es solo un conjunto de restricciones; es el mapa para que los servicios que hoy parecen ciencia ficción —desde el transporte sanitario urgente hasta la limpieza industrial de rascacielos— se conviertan en la cotidianidad de un país que ha decidido mirar hacia arriba y reclamar su espacio en el siglo XXI.
Continuando con nuestro análisis para U-Space.cl sobre la ambiciosa propuesta DAN-100 de ASOTAN, nos adentramos en dos de sus pilares más críticos: la operación en entornos urbanos y la logística de alta complejidad. Estos anexos no solo regulan, sino que habilitan los servicios que definirán la aviación chilena de los próximos años.
Anexo L: El Desafío de la Convivencia Urbana
La propuesta reconoce que volar sobre ciudades representa un nivel de riesgo significativamente mayor debido a la densidad de personas e infraestructura. Por ello, el Anexo L establece que ninguna operación en áreas pobladas podrá ejecutarse sin autorización expresa de la DGAC.
- El Blindaje del Operador: Para operar en estos entornos, la empresa debe contar con un AOC-U vigente, un Manual de Operaciones (MO-UAS) con procedimientos urbanos específicos y presentar un estudio de riesgo SORA Chile que evalúe minuciosamente la zona.
- Pilotos de Élite: Los pilotos deben poseer licencias LA-UAS o LP-UAS y una habilitación específica para áreas pobladas, acreditando formación en un Centro de Instrucción (CIAN) sobre gestión de obstáculos y comportamiento del público.
- Tecnología de Mitigación: La aeronave no puede ser cualquiera; se exigen sistemas de terminación segura (FTS) o paracaídas, protecciones físicas contra impactos y enlaces de mando y control (C2) resistentes a la saturación del espectro urbano.
- Diseño de Rutas: Se priorizan corredores seguros, techumbres y zonas libres de tránsito, prohibiendo estrictamente el sobrevuelo de multitudes a menos que existan certificaciones de seguridad equivalentes a la aviación tripulada.
Anexo P: Drone Delivery y Operaciones Sanitarias (Logística Crítica)
Si la EXPODRON nos mostró el potencial del envío a domicilio, el Anexo P pone las reglas para que este servicio sea una realidad estratégica y segura en Chile.
- Especialización del AOC-U: El operador debe tener un alcance específico en su certificación para transporte aéreo, garantizando la trazabilidad y la cadena de custodia de la carga.
- Misiones de Vida o Muerte: Las operaciones sanitarias comprenden el traslado de medicamentos, insumos urgentes, muestras biológicas y kits de emergencia como desfibriladores. Para ello, se debe cumplir con normativas del Ministerio de Salud, como el mantenimiento de la cadena de frío.
- Requisitos del Piloto: Solo pilotos con licencia LP-UAS (Profesional) y habilitaciones en BVLOS (más allá del alcance visual) y Delivery/Sanitaria pueden comandar estas misiones.
- Seguridad en la Entrega: Queda prohibida la liberación de carga desde la altura sin sistemas diseñados para un descenso controlado. Cada punto de entrega debe ser validado previamente como libre de personas y obstáculos.
Conclusión Técnica
Ambos anexos demuestran que la propuesta DAN-100 no busca restringir el crecimiento, sino profesionalizarlo. Al exigir estudios SORA y sistemas de terminación segura, se está creando un ecosistema donde la tecnología UAS puede integrarse finalmente al espacio aéreo controlado de forma armoniosa con la aviación tradicional.
Este 2026, la implementación de estos estándares marcará la diferencia entre ser un país que usa drones y ser una nación con una industria de servicios aéreos autónomos de vanguardia.

